Era increíble ver la cantidad de personas que estaba llegando. Después de armar el cuadrilátero, te juro que nunca inmaginé ver tanta gente entrar al espectáculo. Estaba fuera de control, tenían que haber por lo menos unas 10,000 personas.
Me sentía muy orgulloso de él, le conocía desde San José de Ocoa y sabía que era un excelente ser humano.
Cuando paso el penúltimo combate vino un silencio, para luego pasar a la locura.
LA SALIDA
Todos querían toparle, era como a los políticos o aquellos cantantes de merengue de la época. Con su capa de la bandera dominicana y su vestimenta cruzada de tres colores, estaba imponente.

Lo primero que me llegaba a la cabeza era la imagen de su inicios. Sí, cuando conocí aquel jovencito y a sus sueños de ser luchador, de ser como el enmascarado de plata de ser como “El Santo”

A los 16 años comenzó sus prácticas en un pequeño gimnasio mientras estudiaba. Entonces la lucha libre todavía era algo nuevo, algo desconocido.

Si mal no recuerdo sacó su nombre de una novela de Marcelo Fuentes y se apodo Jack Veneno. Con el pasar de los años su personaje creció así como su carrera y su físico. Todo esto junto a un grupo de jóvenes que también venian empujando fuertemente.
Brea Peña era la cabeza pensante de la lucha libre de aquel entonces. Pasando el bastón a Vampiro Cao de quien Rafael, su nombre real, fuera su más aventajado pupilo.
EL ASCENSO
Cuando cruzo a todas las personas, se detuvo a saludar a su madre que le esperaba en uno de los laterales del cuadrilátero. Para él, su família siempre a sido lo primero.
Luego paso hacia el frente, para comenzar a discutir con el norteamericano. Pero la algarabia de la fanaticada era tal, que no atine a escuchar absolutamente nada de lo que le dijo, aunque estaban a pocos metros.

Entró después como relámpago al cuadrilátero, con el estilo peculiar que le caracterizaba.

La gente estaba eufórica, más aún cuando comenzó hacer los gestos de que esa misma noche iba a enterrar de cabeza a Flair frente a todos los fanáticos.

Y todo esto sobre “Mi Cuadrilátero”, como lo llamaba desde que habia comenzado con este trabajo de ayudante. La paga no era nada buena, pero podía estar cerca de algo que me apasionaba, que me hacia sentir importante y esta noche lo confirmaba. Habia tomado la decisión el mismo día en que vi a Rafael junto al árbitro El Príncipe darle una paliza a un grupo de rudos y te confieso que la adrenalina se me puso como a 1,000 x 1.
FRENTE A FRENTE
Ahora tenia que demostrar todo lo que había aprendido y de que habian servido todos esos años de práctica. Fue como comenzo aquel combate, el cual todavía a la fecha recuerdo.
Siendo honesto, lo veo como si fueran escenas desde la televisión que me llegan a la cabeza con algunas interferencias. Hasta me atrevería a narrartelo sin temor a equivocarme:
Comenzaron pulseando en el mismo centro del cuadrilátero.

Rápidamente Rafael lo tomó con un candado a lo que Flair respondio.

Este se lo intento llevar con un derribe de brazos pero Rafael le hizo el cambio y contrataco.


Tomandolo con otro candado le repitio la movida hasta marearlo. Fue increíble, porque fue la primera vez en el combate donde Flair se derrumbo completamente.

Luego vino uno de mis momentos favoritos, te hablo de “La Manigueta” me la disfrute desde el principio hasta el final.



Flair contrataco con una guillotina de soga y fue cuando me preocupe, ya que Rafael cayó mal!

Pero se repuso y lo saco del cuadrilátero para golperlo con cada uno de los postes hasta hacerlo sangrar. Recuerdo que cuando salió, la pierna de Flair golpeo a un caballero que estaba justamente al frente. Hubiese deseado haber sido yo para por lo menos darle un codazo.



Cuando ingresaron nuevamente al cuadrilátero, el gringo ensangrentado le aplicó un tirabuzón medio a medio, pero se libero.

Flair luego intento aplicarle suplex y hay fue cuando le tomó con “La Polémica” la llave que le prepararia el camino para su momento de gloria.


Para que luego Rafael, mejor conocido como Jack Veneno, cumpliera su promesa de enterrar de cabeza a Ric Flair y así llevarse la victoria.


EL DESPUES
Te juro que nunca inmaginaría el significado que para mí tendria aquella noche gloriosa del Palacio de los Deportes. Donde aquel dominicano que comenzo con un sueño de niño de querer ser luchador, habia superado todas las expectativas de lo hecho y esperado hasta ese momento.
Rafael se habia catapultado a la gloria y le había regalado a la “Lucha Libre Dominicana” su momento más importante de la década de los 80 o mejor aún, de toda su historia. Habia escrito con tinta de sangre su nombre en los libros del deporte dominicano y había abierto la puerta que le llevaría a convertirse en un símbolo de la cultura dominicana a nivel internacional.
Me había regalado a mí y a todos los que estuvimos allí presentes, el ser parte de la noche más íncreible que jamás álla ocurrido en el deporte de los encordados dominicanos. Me había regalado a mí y a todos los que estuvimos allí presentes, la noche en donde se convirtió en “Leyenda”